miércoles, 10 de febrero de 2016

"QUE TODA LA VIDA ES SUEÑO"

"¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son."

    Qué equivocado estaba Segismundo...que al no conocer Sevilla, no sabía que es ciudad donde durante un año se sueña lo vivido, y en una semana se vive lo soñado. Donde la vida dura siete días y lo efímero se hace eterno.

    En 40 días se abrirán las puertas del cielo.

    Si Segismundo supiera lo bonito que es soñar, cuando se sabe que se cumplirán los sueños. 

Joven nazareno de la Hermandad de la Redención.

Grupo de nazarenos de los Estudiantes se dirigen a su Templo.

Maniguetero de la Hdad. del Valle

Cortejo de la Hdad. del Gran Poder formando en la calle aledaña al templo.

Acólitos de los Servitas.

Nazareno de la Paz.

Monaguillo del Museo mirando impaciente el reloj.

Grupo de acólitos de los Servitas.

jueves, 4 de febrero de 2016

TAJO DEL AGUILA · ALGAR

    Qué buenos y qué necesarios son los fines de semanas rurales. Para desconectar, para fotografiar...y para aprovechar y probar nuevas técnicas.

    Lo primero que quiero hacer es hablaros del lugar. Un complejo turístico situado en Algar, en plena Sierra de Grazalema, casi situado en un balcón natural al embalse de Guadalcacín. 

    El entorno es realmente acogedor. Desde que abres la puerta ya se puede disfrutar de unas excelentes vistas y apenas caminando unos metros dan comienzo varios caminos senderistas que desembocan, según la dirección que tomes, en el embarcadero a orillas del embalse, en una pequeña zona recreativa, o en varios miradores con vistas todos ellos al embalse. 

    El privilegio de un complejo rural como éste es el aislamiento de las grandes ciudades, la escasez de contaminación tanto ambiental como lumínica, disfrutar del silencio de la naturaleza, respirar aire puro y sentir un aire muy diferente al de la ciudad. 

    Como os digo, sobre los varios miradores que rodean el complejo, lo ideal es haber hecho una prospección de día, disfrutar de un agradable paseo y decidir desde qué mirador ir a ver el atardecer. Depende de la época del año, os puede interesar uno más que otro. 


Atardecer. Embalse de Guadalcacín 

    Una vez caída ya la noche, si el tiempo se porta bien, no necesitáis iros lejos para ver un cielo limpio y lleno de estrellas. Y si sois madrugadores, no os costará trabajo levantaros para ver amanecer desde un mirador situado justo al final del parking del propio complejo. Merece realmente la pena ver todo el embalse cubierto por la humedad que casi llega hasta nuestros pies, y poco a poco ir descubriendo la luz que va ganándole terreno a la noche y disipando el frío. 

    Os he comentado al principio, que un sitio así es perfecto para probar nuevas técnicas. Y es que si sois de los que (como yo) va con su cámara a todos lados, tenéis la posibilidad de hacer paisajes, amaneceres y atardeceres, largas exposiciones tanto diurnas como nocturnas, hacer fotos de esas tan atractivas en las que se ven las estrellas, lightpainting, time lapse...casi lo que se os ocurra.

    Mi idea era, además de hacer algunas fotografías de paisaje y nocturnas, sobretodo probar mi reciente GoPro. Y no porque no hubiera hecho ciertas pruebas ya en otros entornos, si no porque iba ya con las ideas muy claras en mente: hacer time lapse del atardecer, del amanecer y uno nocturno. Conozco el potencial de esta pequeña cámara, y de lo que es capaz, pero como todo "cacharro electrónico" lleva su tiempo (a veces más otras menos) dominarlo y manejarlo con soltura hasta conseguir los mejores resultados. Qué podría deciros de esta cámara que ya no se haya visto o se sepa. Es un complemento perfecto para la fotografía de viajes. 





Uno que ya conocéis probando y disfrutando. 


    Tanto en el atardecer como el amanecer, durante aproximadamente una hora y pico tuve la GoPro haciendo un time lapse. Pensaréis quizás, con tanto tiempo habré conseguido algo bueno. Creedme, ese tiempo no es suficiente. Por eso era la ocasión perfecta para practicar, mientras yo hacía mis fotos, el time lapse hacía lo suyo. Es lo que tiene ser novato, que uno no controla nada de lo que hace. Por cierto, si vais a hacer algún time lapse de noche, aseguraos de que habéis quitado la tapa del objetivo, podéis imaginar el excelente resultado. 

    Dejando de lado la ironía y ya acabando que esto se hace largo, buscad tiempo para disfrutar de la naturaleza de vez en cuando. Os merecerá la pena, y seguro que volvéis con buenas experiencias, y por qué no, buenas fotos. Y ahora ya si os dejo con algunas de las fotos del fin de semana, nocturnas si, son las que más me han gustado. Espero que a vosotros también.



La noche en el Tajo del Águila

Por último, el amanecer.



viernes, 29 de enero de 2016

RECORDANDO ROMA

"Éxtasis de Sta. Teresa" de Bernini.

    La semana pasada la comencé recordando una foto de "El Éxtasis de Santa Teresa" de Bernini. Una escultura que se encuentra en la Iglesia de Santa María de la Victoria en Roma. Después de una semana intensa fotografiando desfiles en el Hotel Alfonso XIII en la IV Edición de We Love Flamenco, simplemente me apeteció colgar esa foto. No caben mas explicaciones.

    El "pero" vino durante esa misma tarde, revisando más y más fotos que me llevaban a recordar más y más momentos de aquel viaje. Digamos que me entró nostalgia, pero de la buena, de la que me hizo recordar con una media sonrisa todo aquel viaje, todo lo visitado, todo lo visto, toda la belleza que encierra cada calle de aquella ciudad que antaño fue capital del mundo y la que llaman eterna.

    Un viaje que duró cuatro noches y cinco días. Por eso, de Lunes a Viernes colgué una foto cada día, recordando lo visto. 

    Cinco iconos que representan de manera indudable a Roma.

    Que bonita es la nostalgia a veces. 


Detalle del Laocoonte. De Agesandro, Polidoro y Atenodoro de Rodas.

San Pedro del Vaticano.

Detalle del Moisés de Miguel Ángel.

El Coliseo.


miércoles, 27 de enero de 2016

MI FOTOGRAFÍA MAS PERSONAL EN WE LOVE FLAMENCO · PARTE II


    Ya si. Hace dos semanas que terminó la IV edición de We Love Flamenco. Ya están todos los trabajos entregados y por consiguiente, todos los clientes satisfechos por los resultados.

    Echo la vista años atrás, a la primera edición de este desfile a la que fui...comparo los resultados, y me doy cuenta que mi punto de vista sigue siendo similar. Noto la evolución en la calidad de los trabajos, la soltura para conseguir los resultados que antes me costaba alcanzar, la fluidez para improvisar y la claridad a la hora de saber qué quiero y cómo lo quiero. 

    Presentarse ante un diseñador, ofrecerle tu servicio como fotógrafo sin apenas experiencia y trayectoria que te respalde es muy complicado. Tan sólo es posible cuando se transmite la confianza y seguridad necesarias en el trabajo, y por supuesto, ofreciendo al cliente el servicio que se merece. 

    En la entrada anterior os decía que en un desfile, me gusta siempre, además de cubrir las fotos necesarias para el cliente, buscar las fotografías mas personales, que me definen, las que se alejan de lo común. Busco siempre ese punto estético, dónde sólo exista una predominante en la fotografía, un detalle, una mirada que incluso haga pasar desapercibido el traje...busco la abstracción. Dije, y me reafirmo en ello, que la fotografía es un arte, y nunca debería dejar de serlo, sea cual fuere el trabajo. 

    Por eso, sólo puedo dar las gracias a todos y cada uno de los diseñadores que han depositado su total confianza en mi para cubrir sus desfiles este año en We Love Flamenco, y los que lo van a hacer en SIMOF y la Pasarela Flamenca de Jerez. 

    Es mi visión subjetiva de los desfiles con la que me dejo caer por este blog. Una apuesta por el blanco y negro en unas fotografías llenas de color, dibujos y diseños. 

    Una apuesta arriesgada si, pero es mi apuesta.














viernes, 15 de enero de 2016

MI FOTOGRAFÍA MAS PERSONAL EN WE LOVE FLAMENCO · PARTE I

    A la hora de cubrir un desfile, además de conseguir las fotos obligadas, que son las que quiere el cliente, me gusta ir siempre a mi terreno, captar el detalle, el momento irrepetible, la mirada que transmita...es esa clase de fotografía que me define, la que hago buscando lo que quiero.

    Este año, el tercero que acudo a We Love Flamenco, he optado por seleccionar una serie de fotos, de esas que os digo, y pasarlas a blanco y negro. Algunas, no todas. 

    ¿Y por qué en blanco y negro esta vez? Porque quiero reducir cada foto a la simplicidad máxima donde sólo exista un elemento que llame la atención a quien la vea. Esa mirada, ese momento... Una foto sencilla, fina, elegante...pero con mucho poder visual.


    Todas estas fotos salen del cajón mas personal. La fotografía es un arte...como tal, sea cual fuere el trabajo, no quisiera nunca volver a mi casa sin haber hecho la clase de fotos que me gustan. 

    A falta aún de varios desfiles por cubrir, sirvan estas como ejemplo de lo que os cuento.















sábado, 9 de enero de 2016

CASTILLO DE ALMODOVAR DEL RÍO

    Estas fotos, pertenecen a la última visita del año 2015. Fue la típica visita casi express, aprovechando el encuentro con familiares y amigos. 

    En un principio iba a pasar el día en Ecija, y aprovechar para fotografiar allí sus torres y monumentos barrocos, pero resultó que me habían preparado esa visita sorpresa con la sospecha de que me gustaría hacer fotos allí. La sospecha era cierta. Y es de agradecer que me llevaran porque el sitio merecía la pena. 

    En primer lugar, y como parada obligada, el Embalse de la Breña, muy cerca de Posadas, donde era hora ya de comer y reponer energía a base de carne a la brasa. 


    Situado en un entorno de campo y olivares, el embalse es la sede del Club Náutico de Córdoba, y dispone de varias zonas recreativas para todos los públicos, desde las referentes a la navegación en el embalse, hasta rocódromo y tiro con arco. Ya desde allí, subiendo a cualquiera de los cerros cercanos, se puede ver el castillo en la lejanía. Realmente, desde la carretera camino a Posadas ya se empieza a ver el Castillo. 

    Es imponente. Ocupa la posición natural de un castillo, en lo alto de un cerro lo suficientemente alto como para dominar todo el valle.


    De origen Berebere, fue construido en el 760, y lo largo de la Edad Media ha sido sometido a varias restauraciones. Las últimas, ocurrieron en 1901 y 1936. Quizás por ello no sorprende el excelente estado de conservación del Castillo, parece intacto tras tanta historia entre sus muros.

    La visita al Castillo cuesta 7 € para los adultos, y te permite acceder a casi la totalidad de la fortaleza. Y digo casi, porque los lugares no visitables son mínimos. Con este horario de invierno, merece mucho la pena visitar el Castillo después de la hora de comer. ¿Por qué? Porque, en el propio castillo tienen una cafetería con mirador hacia el oeste, donde, si el día es propicio, se puede disfrutar de una espectacular puesta de sol.







    En las estancias internas, se recrean con figuras vestidas de la época diferentes escenas propias de la vida del Castillo. La armería, los calabozos, la habitación del Rey, todo para simular y hacer mas fácil a la imaginación de los visitantes, cómo sería la vida en esos años.






    Para aquellos que alguna vez visitéis Córdoba, y os recomiendo que lo hagáis, haced noche allí, visitad la ciudad durante un día, y al siguiente, aprovechad la mañana para ir a Medina Azahara y a escasos 30 minutos tenéis el Castillo de Almodovar. Visitadlo, disfrutad de un café en su mirador con vistas al valle, y tras el atardecer, regresad.